Abuso de posición dominante: ¿cómo reconocer y denunciar las prácticas de las grandes plataformas?

Booking, Uber, plataformas de reparto o centrales de reservas… estos actores de la hostelería y la restauración se han vuelto imprescindibles. Si bien aportan visibilidad y clientes, también imponen una realidad compleja: una fuerte dependencia económica y un desequilibrio jurídico.

I. ¿Cómo reaccionar ante una práctica potencialmente abusiva?

1. El coste real de la intermediación

Una plataforma de intermediación ofrece visibilidad y gestión de pagos; a cambio, percibe una comisión que puede alcanzar hasta el 30% (gastos excluidos). Para un pedido de 40 €, un restaurante puede recibir solo 30 € antes incluso de pagar sus costes fijos (alquiler, salarios).

2. La prohibición del abuso de posición dominante

En el derecho de la competencia, ser líder no es ilegal. Lo que está prohibido es abusar de esa posición. Una cuota de mercado del 50% es un indicio sólido, pero las autoridades analizan sobre todo el grado de dependencia: si usted no puede prescindir de una plataforma de hostelería o restauración para sobrevivir, esta se encuentra en una posición de fuerza, y es en ese momento cuando puede abusar de ella.

En el sector de la hostelería y restauración, las plataformas suelen beneficiarse de un potente efecto de red. Cuantos más clientes atraen, más establecimientos desean figurar en ellas. Esto puede generar una dependencia para los profesionales, dificultando la entrada de nuevos competidores.

En el sector hotelero, las agencias de viajes en línea (OTA, por sus siglas en inglés) han utilizado durante mucho tiempo dos tipos de cláusulas para controlar los precios:

  • Cláusula de paridad de precios «amplia»: Era la más restrictiva. Obligaba al hotelero a ofrecer el precio indicado en la plataforma en todos los canales. El hotel no podía ofrecer una tarifa inferior ni en su propia web ni en ninguna otra plataforma competidora. Si una habitación se anunciaba a 110 € en una plataforma, debía estar al mismo precio en cualquier otro lugar. Esto anulaba cualquier competencia.
  • Cláusula de paridad de precios «restringida»: Permitía al hotelero ofrecer precios más bajos en plataformas competidoras, pero no en su propia página web. Así, el hotelero debía aplicar los mismos precios en su sitio oficial que en la plataforma. El objetivo era evitar que el hotelero desviara al cliente de la plataforma hacia la venta directa ofreciendo una tarifa más atractiva.

La Ley Macron de 2015 ya había prohibido la paridad amplia y, mediante una sentencia del 19 de septiembre de 2024, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) —gracias a la nueva normativa de mercados digitales— también condenó el uso de cláusulas de paridad restringida. Hoy en día, un establecimiento debe ser totalmente libre de fijar sus tarifas en todos sus canales de distribución, incluida su propia web.

La visibilidad depende a menudo de un algoritmo. Pasar de la primera página a la tercera puede provocar una caída inmediata de las reservas. Si una plataforma condiciona su visibilidad al nivel de comisión aceptado o a la adhesión a programas costosos, transforma el algoritmo en una herramienta de presión económica. Por ejemplo, Booking condiciona parte de la visibilidad de un hotel a su nivel de compromiso comercial (comisión estándar del 15% de media en Europa, programa «Preferred Partner» con comisión en torno al 17-18%, o programas de visibilidad adicional con «boost» de posicionamiento).

3. Identificar los indicios de ilegalidad

El primer paso consiste en analizar: ¿existen alternativas reales a la plataforma, al contrato de franquicia o al contrato de gestión hotelera? ¿Qué parte de su facturación depende de ellos? ¿Puede desarrollar sus ventas directas? ¿El contrato restringe su libertad para fijar precios o para comunicarse con sus clientes? Estas preguntas permiten medir el grado de dependencia.

A continuación, deben observarse los efectos concretos: una caída repentina de visibilidad tras rechazar nuevas condiciones, una modificación unilateral del contrato o un trato menos favorable que el de establecimientos comparables son señales de alerta. En derecho de la competencia, lo que cuenta son los efectos reales sobre la actividad.

4. Recursos posibles y reparación del daño

Antes de cualquier acción formal, se recomienda consultar a un abogado especializado en derecho mercantil o derecho de la competencia. Este podrá evaluar la posición de la plataforma en el mercado, identificar cláusulas abusivas y valorar si la situación genera un desequilibrio significativo. En algunos casos, un requerimiento formal (lettre d’avocat) recordando las normas aplicables puede ser suficiente para abrir una negociación.

Si no se encuentra una solución amistosa, es posible recurrir a la Autoridad de la Competencia (Autorité de la concurrence) en Francia y/o a la Comisión Europea. Estas autoridades pueden investigar, examinar los contratos y exigir modificaciones para restablecer el equilibrio competitivo, además de imponer multas de hasta el 10% del volumen de negocios mundial de la empresa.

Paralelamente, se puede informar a la Dirección General de Competencia, Consumo y Represión de Fraudes (DGCCRF). Esta autoridad administrativa está facultada para abrir investigaciones, emitir requerimientos y, en su caso, imponer sanciones administrativas para que cesen las prácticas litigiosas. Así ocurrió con la sociedad Booking, a la que la DGCCRF ordenó, el 10 de julio de 2025, corregir ciertas cláusulas restrictivas de la competencia.

Se puede interponer un recurso ante el Tribunal de Actividades Económicas para obtener la anulación de una cláusula abusiva o la reparación de un perjuicio financiero. En Francia, el Ministro de Economía también puede intervenir y solicitar al juez la aplicación de sanciones con multas de hasta cinco millones de euros o el 5% de la facturación.

II. Contratos de franquicia y de gestión hotelera: cómo evitar acciones por abuso de posición dominante

Para grupos hoteleros internacionales como Marriott International, Accor o Hilton Worldwide, estructurar sus contratos con los propietarios es crucial. El poder de estas enseñas exige una vigilancia especial para evitar que los contratos se perciban como creadores de un «desequilibrio significativo».

Asegurar los modelos de Franquicia y Gestión Hotelera

Es esencial blindar los modelos de contrato para evitar cualquier acusación de abuso de posición dominante:

  • En cuanto a los contratos de franquicia: El hotelero sigue siendo independiente; es propietario de su establecimiento y lo explota bajo la marca del grupo. A cambio, paga cánones que suelen incluir un canon de entrada (droit d’entrée) que varía según la marca (por ejemplo, de 30.000 a 120.000 € en el grupo Accor), además de entre un 2% y un 5% de cuotas, a las que se suma entre un 1% y un 3% por marketing y distribución. La seguridad jurídica del grupo reside en demostrar el valor añadido real de los servicios prestados.
  • En cuanto a los contratos de gestión hotelera (Management): El propietario del hotel contrata a una sociedad gestora para la operativa diaria. La remuneración del gestor suele basarse en la facturación (2% a 4%) y en el resultado bruto de explotación (GOP) (8% a 12%).

El Plan de Mejora de la Propiedad (PIP) es indispensable para mantener los estándares de la marca, pero representa una inversión de millones de euros para el hotelero. Dado que estos contratos son a largo plazo (5, 10 o 15 años), una exigencia de obras considerada desproporcionada respecto a la rentabilidad real puede calificarse como abuso de dependencia económica. Es recomendable que el grupo hotelero integre cláusulas de flexibilidad o mecanismos de concertación con el hotelero.

Mentions légales

1. Présentation du site.

En vertu de l’article 6 de la loi n° 2004-575 du 21 juin 2004 pour la confiance dans l’économie numérique, il est précisé aux utilisateurs du site l’identité des différents intervenants dans le cadre de sa réalisation et de son suivi :

Propriétaire : Sophie Petroussenko – 72 avenue de Wagram 75017 Paris
Créateur & Webmaster : Mathieu CRÉVOULIN – www.mathieu-crevoulin.com
Responsable publication : Sophie Petroussenko
Hébergeur : Planethoster – 4416 Louis B. Mayer, Laval, Québec, Canada, H7P 0G1

2. Conditions générales d'utilisation du site et des services proposés.

L’utilisation du site implique l’acceptation pleine et entière des conditions générales d’utilisation ci-après décrites. Ces conditions d’utilisation sont susceptibles d’être modifiées ou complétées à tout moment, les utilisateurs du site sont donc invités à les consulter de manière régulière.

Ce site est normalement accessible à tout moment aux utilisateurs. Une interruption pour raison de maintenance technique peut être toutefois décidée par le propriétaire, le responsable de la publication ou le webmaster, qui s’efforcera alors de communiquer préalablement aux utilisateurs les dates et heures de l’intervention.

Le site est mis à jour régulièrement par le propriétaire, le responsable de la publication ou le webmaster. De la même façon, les mentions légales peuvent être modifiées à tout moment : elles s’imposent néanmoins à l’utilisateur qui est invité à s’y référer le plus souvent possible afin d’en prendre connaissance.

3. Description des services fournis.

Le site a pour objet de fournir une information concernant l’ensemble des activités de la société.

Le propriétaire, le responsable de la publication ou le webmaster s’efforcent de fournir sur le site des informations aussi précises que possible. Toutefois, ils ne pourront être tenus responsables des omissions, des inexactitudes et des carences dans la mise à jour, qu’elles soient de son fait ou du fait des tiers partenaires qui lui fournissent ces informations.

Tous les informations indiquées sur le site sont données à titre indicatif, et sont susceptibles d’évoluer. Par ailleurs, les renseignements figurant sur le site ne sont pas exhaustifs. Ils sont donnés sous réserve de modifications ayant été apportées depuis leur mise en ligne.

4. Limitations contractuelles sur les données techniques.

Le site utilise la technologie JavaScript.

Le site Internet ne pourra être tenu responsable de dommages matériels liés à l’utilisation du site. De plus, l’utilisateur du site s’engage à accéder au site en utilisant un matériel récent, ne contenant pas de virus et avec un navigateur de dernière génération mis-à-jour.

5. Propriété intellectuelle et contrefaçons.

Le propriétaire du site est propriétaire des droits de propriété intellectuelle ou détient les droits d’usage sur tous les éléments accessibles sur le site, notamment les textes, images, graphismes, logo, icônes, sons, logiciels.

Toute reproduction, représentation, modification, publication, adaptation de tout ou partie des éléments du site, quel que soit le moyen ou le procédé utilisé, est interdite, sauf autorisation écrite préalable du propriétaire.

Toute exploitation non autorisée du site ou de l’un quelconque des éléments qu’il contient sera considérée comme constitutive d’une contrefaçon et poursuivie conformément aux dispositions des articles L.335-2 et suivants du Code de Propriété Intellectuelle.

6. Limitations de responsabilité.

Le propriétaire, le responsable de la publication ou le webmaster ne pourront être tenus responsables des dommages directs et indirects causés au matériel de l’utilisateur, lors de l’accès au site, et résultant soit de l’utilisation d’un matériel ne répondant pas aux spécifications indiquées au point 4, soit de l’apparition d’un bug ou d’une incompatibilité

Le propriétaire, le responsable de la publication ou le webmaster ne pourront également être tenus responsables des dommages indirects (tels par exemple qu’une perte de marché ou perte d’une chance) consécutifs à l’utilisation du site.

Des espaces interactifs (possibilité de poser des questions dans l’espace contact) sont à la disposition des utilisateurs. Le propriétaire, le responsable de la publication ou le webmaster se réservent le droit de supprimer, sans mise en demeure préalable, tout contenu déposé dans cet espace qui contreviendrait à la législation applicable en France, en particulier aux dispositions relatives à la protection des données.

Le cas échéant, le propriétaire, le responsable de la publication ou le webmaster se réservent également la possibilité de mettre en cause la responsabilité civile et/ou pénale de l’utilisateur, notamment en cas de message à caractère raciste, injurieux, diffamant, ou pornographique, quel que soit le support utilisé (texte, photographie…).

7. Gestion des données personnelles.

En France, les données personnelles sont notamment protégées par la loi n° 78-87 du 6 janvier 1978, la loi n° 2004-801 du 6 août 2004, l’article L. 226-13 du Code pénal et la Directive Européenne du 24 octobre 1995.

À l’occasion de l’utilisation du site, peuvent êtres recueillies : l’URL des liens par l’intermédiaire desquels l’utilisateur a accédé au site, le fournisseur d’accès de l’utilisateur, l’adresse de protocole Internet (IP) de l’utilisateur.

En tout état de cause le propriétaire, le responsable de la publication ou le webmaster ne collectent des informations personnelles relatives à l’utilisateur que pour le besoin de certains services proposés par le site. L’utilisateur fournit ces informations en toute connaissance de cause, notamment lorsqu’il procède par lui-même à leur saisie. Il est alors précisé à l’utilisateur du site l’obligation ou non de fournir ces informations.

Conformément aux dispositions des articles 38 et suivants de la loi 78-17 du 6 janvier 1978 relative à l’informatique, aux fichiers et aux libertés, tout utilisateur dispose d’un droit d’accès, de rectification et d’opposition aux données personnelles le concernant, en effectuant sa demande écrite et signée, accompagnée d’une copie du titre d’identité avec signature du titulaire de la pièce, en précisant l’adresse à laquelle la réponse doit être envoyée.

Aucune information personnelle de l’utilisateur du site n’est publiée à l’insu de l’utilisateur, échangée, transférée, cédée ou vendue sur un support quelconque à des tiers. Seule l’hypothèse du rachat du propriétaire et de ses droits permettrait la transmission des dites informations à l’éventuel acquéreur qui serait à son tour tenu de la même obligation de conservation et de modification des données vis à vis de l’utilisateur du site.

Le site n’est pas déclaré à la CNIL car il ne recueille pas d’informations personnelles.

Les bases de données sont protégées par les dispositions de la loi du 1er juillet 1998 transposant la directive 96/9 du 11 mars 1996 relative à la protection juridique des bases de données.

8. Liens hypertextes et cookies.

Le site contient un certain nombre de liens hypertextes vers d’autres sites, mis en place avec l’autorisation du propriétaire ou du responsable de la publication. Cependant, le propriétaire, le responsable de la publication ou le webmaster n’ont pas la possibilité de vérifier le contenu des sites ainsi visités, et n’assumeront en conséquence aucune responsabilité de ce fait.

La navigation sur le site est susceptible de provoquer l’installation de cookie(s) sur l’ordinateur de l’utilisateur. Un cookie est un fichier de petite taille, qui ne permet pas l’identification de l’utilisateur, mais qui enregistre des informations relatives à la navigation d’un ordinateur sur un site. Les données ainsi obtenues visent à faciliter la navigation ultérieure sur le site, et ont également vocation à permettre diverses mesures de fréquentation.

Le refus d’installation d’un cookie peut entraîner l’impossibilité d’accéder à certains services. L’utilisateur peut toutefois configurer son ordinateur de la manière suivante, pour refuser l’installation des cookies :
Sous Internet Explorer : onglet outil / options internet. Cliquez sur Confidentialité et choisissez Bloquer tous les cookies. Validez sur Ok.
Sous Netscape : onglet édition / préférences. Cliquez sur Avancées et choisissez Désactiver les cookies. Validez sur Ok.

Cookies de sessions présents sur ce site :

  • PHPSESSID : Cookie de session propre à PHP

Autres cookies :

  • _ga, _gat : Cookies propres à Google Analytics (statistiques)

9. Droit applicable et attribution de juridiction.

Tout litige en relation avec l’utilisation de ce site est soumis aux tribunaux français compétents statuant selon le droit français.

10. Les principales lois concernées.

Loi n° 78-87 du 6 janvier 1978, notamment modifiée par la loi n° 2004-801 du 6 août 2004 relative à l’informatique, aux fichiers et aux libertés.

Loi n° 2004-575 du 21 juin 2004 pour la confiance dans l’économie numérique.

11. Lexique.

Utilisateur : Internaute se connectant, utilisant le site susnommé.

Informations personnelles : « les informations qui permettent, sous quelque forme que ce soit, directement ou non, l’identification des personnes physiques auxquelles elles s’appliquent » (article 4 de la loi n° 78-17 du 6 janvier 1978).