En las operaciones de transmisión o adquisición de empresas y sociedades, el abogado mercantilista interviene desde las fases preparatorias hasta la etapa posterior al cierre (post-closing). Estas operaciones conllevan una importante dimensión tanto jurídica como humana. Jurídica, dado que cualquier error podría comprometer la responsabilidad del abogado; humana, ya que este debe adaptar su comunicación a los directivos, a los asesores de la contraparte, a los expertos contables o a los representantes bancarios. El despacho de abogados mercantilistas Petroussenko pone esta versatilidad a su servicio.
- Los actores de la transmisión y su papel
La operación de transmisión de una empresa o de títulos valores implica la participación de diversos actores con funciones interdependientes. El objetivo es coordinar a estos agentes para garantizar la coherencia de la operación.
1. El transmitente y el adquirente
- El transmitente: Su objetivo es maximizar el precio de transmisión, limitando al mismo tiempo su exposición a los riesgos posteriores a la transacción. Al asesorar en la transmisión de la empresa, el abogado mercantilista desempeña un papel clave en la negociación del precio y limita el alcance de la responsabilidad mediante la «garantía de activos y pasivos» (GAP), definiendo tanto su duración como su importe máximo.
- El adquirente: Su objetivo es obtener una visión global de los riesgos. El abogado mercantilista lleva a cabo auditorías (financieras y jurídicas) para informar a su cliente sobre la realidad de la operación y asegurar su inversión.
2. Los actores secundarios
- Expertos contables / auditores de cuentas: La valoración de la empresa resulta fundamental. El abogado mercantilista colabora con estos expertos, basándose en cuentas certificadas y realizando una auditoría financiera rigurosa.
- Actores financieros: El adquirente suele recurrir a financiación bancaria o a fondos de inversión. El abogado mercantil desempeña un papel crucial en el análisis de los contratos de préstamo, las garantías (prendas, fianzas) y las condiciones suspensivas. Se asegura de que estos compromisos no pongan en peligro la viabilidad a largo plazo de la empresa o sociedad.
II. La dirección de la operación por parte del abogado mercantil
La ejecución de estas operaciones de transmisión de empresas y sociedades requiere una coordinación rigurosa.
1. El gestor de los tiempos y la comunicación
El abogado mercantil actúa como director de orquesta mediante la elaboración del closing memo (memorando de cierre). Este documento sintetiza las distintas etapas (fase precontractual, firma, contrato de compraventa o SPA, y fase posterior al cierre), los plazos y las partes intervinientes. Al ser elaborado por los abogados mercantiles, garantiza una gestión rigurosa de la operación. Asimismo, el abogado asesor asegura la circulación de la información entre las partes, respetando estrictamente el secreto profesional.
2. La negociación y redacción de los protocolos
Es el momento más decisivo de la operación, donde se pone de manifiesto el papel del abogado mercantil como facilitador del acuerdo (deal maker). Este defiende los intereses de su cliente en aspectos como la fijación del precio, la garantía de activo y pasivo (GAP) y las condiciones suspensivas (obtención de autorizaciones, financiación, levantamiento de derechos de tanteo o preferencia). El abogado mercantil vela por que ninguna condición suspensiva sea considerada «potestativa» —es decir, que dependa exclusivamente de la voluntad de una de las partes—, ya que ello comprometería la validez del contrato.
3. Ejecución y cierre (closing)
Una vez finalizada la auditoría, negociado el contrato y cumplidas las condiciones suspensivas, se procede al cierre o closing (la reunión para la firma de los documentos, a menudo a través de una plataforma electrónica). El abogado mercantil supervisa minuciosamente este proceso. Su intervención se extiende también a la fase posterior al cierre (post-closing).
En los procesos de transmisión, el abogado especializado en derecho mercantil adopta un enfoque proactivo. Su intervención no se limita a la mera ejecución técnica de tareas jurídicas, sino que se enmarca en una auténtica labor de dirección estratégica para empresas y sociedades.
Anticipación de riesgos jurídicos, identificación de cláusulas críticas y estructuración jurídica a medida: el equipo del despacho de abogados mercantiles Petroussenko le acompaña en cada etapa.